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7. Qué no llevar al cerro: Evita estos 5 errores de alimentación

Qué no llevar al cerro

5 errores de comida que te pesarán

Preparar la mochila para el fin de semana emociona, pero decidir qué comida llevar suele ser donde muchos fallan. Un error clásico es empacar como si fueras a un día de campo en el parque, llevando la comida que tenías en el refrigerador sin pensar en la logística.

En la montaña, comer mal no solo es incómodo; afecta tu energía, tu ánimo y puede arruinar la cumbre. Si llevas cosas inadecuadas, terminarás cargando peso muerto o sintiéndote mal del estómago a medio camino. Aquí te explicamos qué no llevar al cerro para que tu próxima salida sea más ligera y lo disfrutes.

1. Comida pesada y con mucho volumen

El primer enemigo del montañista es el peso innecesario. Cada gramo cuenta cuando vas de subida, y la comida suele ser lo más pesado en la mochila.

Evita a toda costa:

  • Latas de atún o verduras: El metal pesa y, una vez vacías, tienes que cargar la basura de regreso, que huele mal y sigue ocupando espacio.
  • Envases de vidrio: Son pesados y frágiles. Si se rompen dentro de tu mochila, tendrás un desastre difícil de limpiar.
  • Fruta entera con mucha agua: Llevar una sandía o melón entero suena refrescante, pero es puro peso. Una naranja o mandarina requiere pelar, lavarse la manos y cargar con la cascara ya que ese no es su ecosistema auqnue paresca intuitivo tirararla.

Lo ideal es buscar opciones de comida ligera para montaña, priorizando alimentos que te den calorías por poco peso. Si quieres fruta, llévala deshidratada.

2. Comida que se echa a perder rápido

La montaña no tiene refrigerador. Aunque arriba haga frío, durante la caminata de aproximación o bajo el sol del mediodía, tu mochila se calienta.

Deja en casa:

  • Lácteos frescos: El yogur o el queso fresco pueden agriarse en pocas horas.
  • Mayonesa y cremas: Un sándwich con mayonesa preparado desde la mañana es un riesgo de infección por la tarde.
  • Carnes frías sin curar: El jamón de pavo suda y se echa a perder rápido.

Un dolor de estómago en la montaña no es una experiencia que quieras vivir. Opta por alimentos curados, secos o deshidratados que aguanten cambios de temperatura.

3. Snacks que son pura azúcar (sin sustento)

Es común pensar que necesitas azúcar para subir, y sí, pero no toda el azúcar es igual.

El error es llevar solo:

  • Gomitas, caramelos o chocolates comerciales.
  • Refrescos.
  • Pastelitos industriales.

Estos alimentos te dan un “pico” de energía inmediato, pero dura muy poco. A los 20 minutos tendrás un “bajón” de glucosa que te dejará más cansado que antes. Úsalos solo como emergencia para el último empujón, no como tu alimento base. Tu cuerpo necesita energía sostenida (carbohidratos complejos y grasas buenas) para seguir avanzando.

4. Comida que requiere demasiada preparación

Si vas a una salida de fin de semana, tu tiempo y combustible son limitados. No querrás pasar una hora cocinando y otra limpiando trastes.

Evita llevar:

  • Ingredientes crudos: Carne cruda o huevos frescos (que además se rompen) son un problema de higiene y logística.
  • Platillos que necesitan mucho aceite: Freír en el cerro es complicado y sucio.
  • Recetas de muchos pasos: Si necesitas picar cebolla, sofreír y esperar 30 minutos, mejor déjalo para la casa.

En el cerro, menos pasos es mejor. Busca opciones en las que solo necesites calentar agua y listo, como los alimentos de Tente En Pie.

5. Comida difícil de digerir

A mayor altura, la digestión se vuelve más lenta. Tu cuerpo está concentrado en enviar sangre a tus piernas y pulmones, no a tu estómago.

Por eso, no es buena idea llevar:

  • Guisados muy grasosos o condimentados: El mole o guisos con mucha manteca pueden caerte muy pesados.
  • Salsas muy picantes: Aunque nos guste el picante, en la montaña puede causarte acidez o reflujo durante el esfuerzo físico.
  • Exceso de fibra: Leguminosas enteras pueden inflamarte y causar incomodidad al caminar.

Busca sabores conocidos y reconfortantes, como unos chilaquiles sencillos o pasta, que sabes que tu estómago tolera bien.

Resumen rápido: La regla de oro

Para simplificar tu planeación, aplica esta regla. Si el alimento:

  1. Pesa mucho.
  2. Se echa a perder sin frío.
  3. No te llena de verdad.

Mejor no lo lleves.

Planear tu comida es parte del equipo

Saber qué no llevar al cerro es tan importante como llevar unas buenas botas. Planear tus alimentos te permite disfrutar el paisaje en lugar de sufrir la caminata.

La próxima vez que prepares tu mochila, busca soluciones prácticas. En Tente en Pie, nos especializamos en comida real mexicana diseñada para el outdoor: pesa poco, se prepara fácil y sabe a lo que te gusta comer, sin complicaciones. Alimentarse bien hace toda la diferencia en la ruta.

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